Zorro: Tierra de Capiangos
- Mauro

- 17 ene
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 18 ene
El recientemente dejado atrás 2025, nos a dejado, valga la redundancia, mas de 300 títulos de historieta Argentina. Una de ellas es "Zorro: tierra de Capiangos", escrito por Luciano Saracino, ilustrado por Emiliano Correa y publicado por Ovni.

Indiscutible
Uno de los personajes que representa la aventura en su máximo esplendor en todo el mundo, es, sin lugar a dudas, el Zorro. Ya sea que lo hayas visto en la TV o en el cine o leído en los libros o en los comics, el Zorro es sinónimo de aventuras.
En esta oportunidad, gracias a la pluma del maestro Luciano Saracino, podemos leerlo en una nueva historia, pero con la hermosa peculiaridad de que transcurre en nuestra propia tierra, mas precisamente en el Buenos Aires de 1823.
El hijo de Don Alejandro de la Vega llega a una barrosa, calurosa y atestada de mosquitos Buenos Aires (si, algunas cosas no cambian), para averiguar que esta pasando con una de sus propiedades, que dejo de producir y de la cual los trabajadores han huido.
La aventura y los misterios no tardan en aparecer. El encuentro con los bandidos, los abusadores y el malón de la Pampa son solo el principio.
El choque con los hombres yaguareté es espectacular. Los "Yaguareté-Avá" o "Capiangos", como se los conoce en la pampa, son seres demoníacos que aterran a los diferentes poblados abandonados por el flamante gobierno patrio y que el Zorro deberá enfrentar si quiere devolverle la paz a estas tierras.
Al fan del personaje creado por Johnston McCulley, le pido que respire profundo, sí, leyó bien, aparecen hombres Yaguareté, el Zorro tomando mate y otras sorpresas que presentadas por separado seguro piensa que Saracino está delirando, pero no, el desarrollo de la historia es tan orgánico que todo se va dando de lo mas natural.
Zorro: "Si no lo hubiese visto con mis ojos y sufrido con mi cabeza, me animaría a decirte que están todos locos."

Tanto el "Diego de la Vega" que escribe Saracino como el dibujado por Emiliano Correa, vuelcan en esta historieta toda la esencia del interpretado por el legendario Guy Williams en la clásica serie de 1957. A tal punto, que el lector no se puede imaginar otro Zorro.
El guion es exquisito, tiene aventura, humor, acción y un personaje con el que todos podemos identificarnos de una u otra forma.
El dibujo de Correa nos deleita con un breve paseo por lugares icónicos de la capital: El Cabildo, la Iglesia de San Ignacio de Loyola o la Pirámide de Mayo, a la vez que nos lleva a la vacuidad de la pampa y nos presenta escenas de acción creíbles y personajes reconocibles.
El color por parte de Exequiel Fernández Roel acompaña de buena manera a la historia, pero quizás una edición en blanco y negro le siente mejor, acercándolo mas al Zorro de Alex Toth.

Lamentablemente el gran ausente es Tornado, o un remplazo justificado, como lo fue Fantasma. Un magnifico caballo blanco que el Zorro utiliza durante su estadía en Monterrey, en la segunda temporada de la serie de Disney.
Pero si la suerte y las ventas acompañan a esta historieta, quizás tengamos oportunidad de ver al Zorro cabalgar en un corcel que equipare, o supere, a los anteriores.
Si bien la historia se desarrolla en el principio del 1800, no pierde de vista la actualidad y es casi imposible no hacer un paralelismo con estos tiempos de crisis e individualismo.
Zorro: “la crisis ayudó a entender que lo que es de todos es mejor defenderlo entre todos”.
Te invito a que le des una oportunidad a esta historieta y te hagas de un ejemplar en la comiquería mas cercana o en la tienda de OVNI.



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